Inteligencia artificial para empresas en Valencia
Aquí hay universidad, institutos tecnológicos, dinero público, aceleradoras y consultoras, y casi nadie explica para qué sirve cada cosa. Este es el mapa. Nosotros somos una de las paradas, y decimos cuáles no.
Dónde ir según lo que necesitéis
Cinco destinos, con lo que conviene pedir en cada uno y lo que no hay que esperar. Las cinco puertas son compatibles, y lo normal en un proyecto que sale bien es pasar por dos o tres.
1. Si lo que falta es conocimiento o gente
La UPV tiene un instituto dedicado a la IA, VRAIN, con más de 176 investigadores repartidos en ocho grupos, desde procesamiento de lenguaje hasta agentes inteligentes. La Universitat de València y la formación profesional dual completan el cuadro.
Qué pedir: formación para vuestro equipo, contacto con titulados, trabajos de fin de máster sobre un problema real vuestro y acceso a quien lleva treinta años en esto.
Qué no esperar: que os dejen un sistema funcionando en producción el mes que viene. No es su trabajo ni su ritmo.
2. Si no sabéis todavía si lo que queréis es posible
Para eso están los institutos tecnológicos. El de informática es el ITI, creado en 1994 por la UPV, el antiguo IMPIVA y un grupo de empresas del sector, y forma parte de REDIT, que agrupa trece institutos de la Comunitat, nueve de ellos en el Parque Tecnológico.
Qué pedir: un proyecto de I+D en cooperación, con financiación, para resolver la parte que nadie sabe si se puede resolver.
Qué no esperar: plazos de proveedor. Un proyecto de investigación se mide en convocatorias, no en sprints.
3. Si el problema es el presupuesto
IVACE+i, el instituto de competitividad e innovación de la Generalitat, convoca ayudas todos los años. La más conocida es Digitaliza-CV, para pymes con centro de trabajo en la Comunitat. En la convocatoria de 2026 fueron 3,4 millones de euros y hasta 175.000 € por proyecto, y se abrió una línea nueva para empresas industriales de 250 a 749 empleados que cubría hasta el 45 % de la inversión. Las cifras y los plazos cambian cada año, así que conviene mirar la convocatoria viva.
Qué pedir: que os digan si vuestro proyecto encaja antes de escribir la memoria. Se pierde mucho tiempo preparando solicitudes para líneas que no eran.
Qué no esperar: que la ayuda decida el proyecto. Un proyecto que solo tiene sentido si lo pagan a medias no tenía sentido.
Y una aclaración que nos toca: no somos agente digitalizador ni estamos en Kit Consulting, así que nada de esto nos beneficia. Lo contamos porque es lo que más nos preguntan y porque si lo que buscáis es gastar un bono, nosotros no somos vuestra opción.
4. Si lo que queréis es montar algo nuevo
Lanzadera, dentro de Marina de Empresas, acelera empresas en fase temprana. El CEEI de Valencia lleva desde 1991 y ha acompañado la creación de más de 1.500 empresas.Las Naves, del Ayuntamiento, trabaja la innovación urbana por redes sectoriales: movilidad, energía, salud, agroalimentario y cultura.
Qué pedir: acompañamiento, red de contactos y espacio.
Qué no esperar: que os construyan el software. Son el sitio donde se decide qué construir, no donde se construye.
5. Si ya sabéis qué queréis y hace falta que exista
Aquí entran las consultoras y los equipos de desarrollo, nosotros entre ellos. Es la parte del mapa donde somos parte interesada, así que lo decimos con cuidado.
Qué pedir: que os enseñen un sistema suyo funcionando en una empresa parecida a la vuestra, que os digan con qué precisión responde y cómo la han medido, y que acepten empezar por un proceso acotado en vez de por una transformación.
Qué no esperar: que acierten sin pisar vuestra planta. Si alguien presupuesta un proyecto de IA sin haber visto cómo trabajáis, está presupuestando una suposición.
Cómo saber a cuál de las cinco tenéis que ir
Depende de qué sea lo que no tenéis, y casi siempre es una de estas cuatro cosas.
Si no tenéis el problema claro, ninguna de las cinco os sirve todavía. Lo que hace falta es una mañana con la persona que hace el trabajo, viendo qué abre en pantalla y qué apunta aparte. Eso lo podéis hacer vosotros solos, y sale gratis.
Si el problema está claro y el camino también, es la puerta cinco. Ir a la universidad o a un instituto tecnológico para construir algo que ya se sabe construir alarga el plazo sin reducir el riesgo.
Si el problema está claro pero nadie sabe si tiene solución, es la dos, y conviene antes de gastarse el presupuesto en intentarlo por vuestra cuenta.
Si lo que falta es que alguien de dentro lo entienda, es la uno, y es la inversión que más veces hemos visto rendir. Un sistema de IA sin nadie dentro que lo entienda se degrada en silencio.
Lo que nos encontramos en el tejido de aquí
Industria y automoción. Fábricas y proveedores con compras recurrentes, mucha documentación de calidad y un ERP que no habla con el almacén. El trabajo suele estar en la entrada de documentos y en las excepciones, no en la línea de producción.
Puerto, transitarios y aduanas. Alrededor del puerto hay un tejido de transitarios, consignatarios y agencias de aduanas donde el expediente vive repartido entre el TMS y el correo. Casi siempre se empieza por ahí: por las respuestas de estado y por la documentación de expedición.
Agroalimentario. Cooperativas y comercializadoras con campañas que concentran meses de trabajo en semanas. Lo que se automatiza no es la campaña, es la trazabilidad y el papeleo de calidad que la acompaña y que en pico no da abasto.
No es una lista de sectores a los que vendemos. Es dónde hemos entregado y, por tanto, dónde llegamos con el vocabulario aprendido.
La herramienta desarrollada por Feynman ha transformado nuestra forma de trabajar. Lo que antes nos llevaba días, ahora lo generamos en minutos.
Lo que hemos escrito sobre el mercado de aquí
Proveedores de inteligencia artificial para el sector logístico en Valencia
Comparativa de proveedores de IA y tecnología logística en Valencia según su enfoque, especialidad y tipo de operación.
Proveedores de inteligencia artificial para el sector industrial en Valencia
Comparativa de proveedores de inteligencia artificial industrial en Valencia según su enfoque, especialidad y tipo de proyecto.
Dónde estamos
Feynman nació dentro de Marina de Empresas y la oficina sigue aquí, en Carrer del Turia 53, 46008 Valencia. Trabajamos con empresas de toda España y la mayor parte del trabajo es remoto, pero hay dos momentos que salen mejor en persona: el levantamiento del proceso al principio, que es una mañana con quien hace el trabajo, y la puesta en marcha al final, que es estar el primer día para ver dónde duda la gente.
Si estáis cerca, eso no os cuesta nada y evita los dos errores más caros de un proyecto de IA.
Contádnoslo y os decimos, sin compromiso, si la IA puede resolverlo con los datos que ya tenéis, en qué plazo y a cuál de las cinco puertas os conviene llamar. Aunque no sea la nuestra.


